¿Autonomía al IPN? Hacia el Congreso Politécnico resolutivo, hacia la democratización del IPN

El debate sobre la autonomía al IPN es una temática que debe subordinarse a la revisión de los aspeetctos de profundidad que las autoridades, los grupos porriles, políticos y quienes impulsaran la desmovilización estudiantil no quieren que se debata. Y es que si Osorio Chong, Chuayffet y Peña Nieto evadieron respuestas a la democratización del IPN, la elección democráticas de autoridades, además de informar sobre la intervención privada en la política educativa del Instituto.

Claro que frente a la movilización de miles de estudiantes SEGOB y el PRI que asesina-desaparece Normalistas estaban obligados a ceder en aspectos que NO alteran la relación autoritaria, el desmantelamiento y la renuncia a reconocer al IPN como área estratégica para el desarrollo nacional.  En la óptica de los privatizadores de los bienes nacionales, los vende patria priistas el IPN tiene sus días contados, pues ya no existe industria nacional y por lo mismo ya no se requieren escuelas que fueran creadas precisamente para impulsar la rectoría del desarrollo tecnológico con soberanía nacional. Además ¿por qué permitir que una institución siga con el mal ejemplo que se impulsa para las demás escuelas, de callar y obedecer?, para qué alterar la relación inequitativa vuelta forma de gobierno “natural” del Consejo General Consultivo CGC, NO, mejor quitarle momentáneamente al verdugo de la guillotina y regresarle a “dialogar” con la base estudiantil. ¿Qué no acaso esas instancias son históricamente las encargadas de aplaudir, defender y obedecer los mandatos de  la autoridad? ¿No ellos se instalaron mullida y cómodamente el mismo día de la Asamblea General Politécnica votó e instrumentó la generalización del paro al que Yoloxochitl burlonamente dijo que “nabía que darles gusto, abrir divulgación, disfrazada de consulta, pero que el Reglamento no cambiaría, pues ya se había aprobado” y frente a eso el CGC NADA DIJO.

Para Osorio Chong, Chuayffet y Peña Nieto, es solo cuestión de tiempo, al fin ya hay porros de la FEP y ODET de regreso en el IPN defendiendo férreamente cualquier intervención que suene a posible “politización”, a posible infiltración, a dejar sin articulación con docentes, trabajadores, egresados y padres de familia al movimiento ¿Qué no acaso el Congreso debe ser una instancia participativa de todos los actores educativos? ¿Qué no es fundamental para la etapa siguiente de lucha la necesaria convergencia con esos sectores de la comunidad para instalar desde ahora la inutilidad de autoridades corruptas y que obedecieron al desmantelamiento del IPN con la Yoloxochitl del PAN y del PRI?

Es momento de abrir debate, de conocer, de retomar experiencia histórica, como TODO recinto abierto al aprendizaje universal debe proceder.  Vamos pues por el debate que permita el avance y fortalecimiento del movimiento politécnico, que es aporte para el avance y fortalecimiento del movimiento de los de abajo, de nuestro pueblo humillado, despojado y maniatado, a es herencia NO RENUNCIAREMOS.

¿Por qué la autonomía del IPN?
Escrito por: Alma Maldonado

Tomado de: http://linkis.com/educacionfutura.org/D8V6G
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Estamos conmemorando un aniversario más del 2 de octubre de 1968, sin duda el momento de ruptura más importante del sistema político mexicano (en su historia más reciente). Como si pareciera una caprichosa coincidencia histórica apenas el pasado 30 de septiembre se llevó a cabo una movilización muy importante de estudiantes politécnicos, la gran mayoría en paro en sus respectivas escuelas y quienes sostienen un pliego petitorio que contiene 10 puntos.

Más allá de la coyuntura de las distintas escuelas del IPN, de que se trata de un conflicto que fue pésimamente manejado por sus respectivas autoridades y de la justeza de sus demandas, el tema de fondo que atraviesa el Instituto Politécnico Nacional es su futuro en el mediano y largo plazos. El pasado 23 de julio del 2014 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto de creación del Instituto Tecnológico Nacional de México (ITNM) que pasó prácticamente desapercibido en los medios (y también entre los especialistas en la materia). El ITNM es un órgano administrativo desconcentrado de la SEP al que se le dotó de autonomía “técnica, académica y de gestión”. Apenas el 26 de septiembre pasado, la SEP nombró al ingeniero Manuel Quintero Quintero como el primer director del ITNM. Entre otras cosas, Quintero es egresado de la carrera de aeronáutica por la Escuela Superior Mecánica y Eléctrica del IPN y además realizó una maestría en administración por el TEC de Monterrey.

El decreto en cuestión señala que el ITNM tendrá adscritos a “los institutos tecnológicos, unidades y centros de investigación, docencia y desarrollo de educación superior tecnológica” con los que la SEP ha impartido educación superior e investigación científica y tecnológica. A partir de estas líneas se debe entender que el IPN es uno de los institutos que directamente pasarán a formar parte del ITNM.

Si bien la exigencia de la autonomía para el IPN no forma parte del pliego petitorio de los estudiantes del IPN es necesario recordar que han existido al menos dos intentos fallidos por volver autónomo al instituto.

La demanda de autonomía para el IPN ha estado presente desde hace muchos años aunque no ha logrado concretarse. De hecho han comenzado a escucharse más insistentemente algunas voces de la comunidad politécnica sobre la necesidad de dotar de autonomía al IPN, si bien lo han realizado todavía de forma discreta: pancartas en la marchas, expresiones en las redes sociales o vía columnas o entrevistas.

¿El IPN al Tecnológico Nacional?

El asunto es ¿cómo dejaría la creación del ITNM al IPN jurídica e institucionalmente? Para que el IPN logre establecer mecanismos de participación democrática, espacios de debate abiertos sobre las modificaciones a sus reglamentos y planes de estudio necesita un marco normativo que lo permita. Una demanda concreta del actual movimiento estudiantil como es la exigencia de “la democratización del Consejo Directivo” no puede dejarse a la voluntad política del director en turno, del titular de la SEP o en su defecto del Secretario de Gobernación o el Presidente de la República. Su única viabilidad dependería de establecer un nuevo marco institucional que les permita conformar órganos colegiados (más allá de Consejo Directivo) que sean verdaderamente representativos de su comunidad. En este sentido, la autonomía del IPN parece más que nunca una necesidad. Cada uno de los puntos del pliego petitorio del movimiento encontrarían soluciones de fondo en una declaratoria de autonomía del IPN, desde cómo decidir sobre el diseño de planes de estudio hasta sus demandas más específicas como a qué autoridad debe corresponder la vigilancia en sus planteles.

Desde luego, es sabido que la autonomía a las instituciones de educación superior no es la panacea que resuelve automáticamente los problemas de gestión de las universidades; basta darse una vuelta por varios estados de la República donde autonomía no es la palabra que mejor define la relación entre las universidades y los gobiernos estatales o locales; sin embargo, la autonomía es el mejor marco jurídico con el que cuentan hoy las instituciones de educación superior para desarrollar dignamente sus labores de creación, enseñanza y difusión del conocimiento. Hay que recordar que el IPN, junto con la UNAM, UAM y UPN es una “universidad federal” y de este grupo las dos primeras instituciones son autónomas. Así que considerando el tamaño, la capacidad, la historia, la identidad, la misión y las actividades que desempeña el IPN vale la pena preguntar ¿cuáles son las razones para que el Instituto no pueda convertirse por fin en un organismo público descentralizado y autónomo? El IPN es una institución suficientemente sólida y madura con capacidad de discutir una ley orgánica que establezca los necesarios órganos colegiados que garanticen representación de todos sus sectores, que sea capaz de elaborar sus normatividades y reglamentos para definir su autonomía de gobierno (toma de decisiones), académica (planes de estudio y contenidos curriculares), de financiamiento (manejo presupuestal), administrativa (procesos de gestión ) y que en última instancia garantice plenamente el respeto a su libertad de cátedra y a la formación que ofrece.

Existe ya una propuesta en la Cámara de Diputados presentada por un grupo de legisladores del PRD que debe ser discutida y dictaminada en la Comisión de Educación, pero esto es sólo el comienzo. Lo más importante es ¿qué tiene que decir la comunidad politécnica sobre su posible autonomía o en todo caso sobre su inminente integración, dentro del actual marco legal, al Instituto Tecnológico Nacional de México (ITNM)? El secretario de Gobernación Osorio Chong no es el único que tiene la palabra, de hecho la palabra y la fuerza son de los politécnicos y parece que es el momento ideal para que reclamen lo que es suyo: el IPN.

Investigadora del Departamento de Investigaciones Educativas (DIE) del CINVESTAV

Twitter: @almaldo2

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2 comentarios en “¿Autonomía al IPN? Hacia el Congreso Politécnico resolutivo, hacia la democratización del IPN

  1. Necesitan discutirse de manera amplia, democrática y colectiva el tipo de institución educativa que quiere transformarse el IPN, la autonomía tiene que formularse y analizarse desde los pros y los contras, de modo que no dañe los principios fundamentales establecidos en la Ley Orgánica desde su creación, hasta los posibles cambios que necesiten incorporarse como instrumento rector de su transformación hacia una Casa de Estudios de Excelencia y Calidad.

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