Camarada Mélida Anaya Montes: maestra y guerrillera

Los héroes renacen
José Martí

melida

El 6 de abril de 1983, los pueblos del mundo, especialmente el pueblo salvadoreño se conmovieron e indignaron por el brutal asesinato, en Managua Nicaragua de la Profesora Mélida Anaya Montes la querida Comandante “Ana María”. Fue fundadora de las Fuerzas Populares de Liberación (FPL), de las que por su capacidad político-militar llegó a ocupar el cargo de segundo responsable del Comando Central, con el cargo de Comandante. Desde entonces su nombre de guerra fue el de “Ana María”. Estuvo integrada a la Dirección Revolucionaria Unificada (DRU) del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), donde fue inclaudicable defensora de la unidad de todas las fuerzas revolucionarias. Se destacó en el diseño de la táctica y la estrategia militares en la guerra popular revolucionaria. Uno de sus escritos trata precisamente sobre la táctica y la estrategia revolucionaria de la guerra popular.
Mélida Anaya Montes, “la comandante Ana María”, nació el 17 de mayo de 1929, en el pueblo de Santiago Texacuangos, de las propias entrañas del pueblo salvadoreño. Fue doctora en Ciencias de la Educación y catedrática de la Universidad de El Salvador y de la Normal Superior. Supo reconocer el esfuerzo que sus padres, de muy escasos recursos, hicieron para que ella alcanzara un título, ese título que con tanto honor y prestigio mantuvo entre las filas del magisterio y del pueblo salvadoreño. Mélida Anaya Montes estuvo presente en la grandiosa marcha nacional del 21 de Junio de 1965; más de 150 mil personas exigieron no sólo reivindicaciones económicas, sino políticas, el respeto al magisterio y a sus dirigentes. Nadie abandonaba a los maestros, todos los sectores se solidarizaron con ellos; las fábricas se paralizaban y los obreros se unían a la huelga. Aquel combativo magisterio, con Mélida a la cabeza, ya se planteaba en la alborada de la década del setenta la necesidad de la lucha a nivel revolucionario, incluso con normas clandestinas de lucha.


Estas luchas, definieron a Mélida como fuerte opositora a la política de sometimiento que los gobiernos en turno imponían al magisterio salvadoreño. Fue forjadora de la mayor organización magisterial con fuerte arraigo popular, a mediados de 1965, la Asociación Nacional de Educadores de el Salvador 21 de Junio (ANDES 21 de junio) bajo la consigna: “Por la Dignificación del Magisterio”, cabe mencionar que desde el principio ANDES 21, tiene una idea clara de la lucha de clases de ese país y trazó la idea junto con todas las fuerzas vivas del país la toma del poder. Ocupó uno de los cargos de mayor responsabilidad en la conducción del movimiento reivindicador magisterial, movilizándose a lo largo y ancho del país como Secretaria General del Consejo Ejecutivo de ANDES 21 de Junio.
En febrero de 1968 se realizó la primera huelga general de la ANDES 21 de Junio, cuando Mélida laboraba en la Facultad de Ciencias y Humanidades y en una escuela urbana de la capital. Los objetivos principales de esta gran batalla de ANDES 21 de Junio fueron la defensa de sus dirigentes, la creación del Instituto Magisterial de Prestaciones Sociales Salvadoreña (IMPRESS), el respeto a la personalidad jurídica, entre otros. La huelga se presentó alrededor de la plaza del Ministerio de Educación, que se mantuvieron ocupados durante 50 días y 50 noches. Esta plaza, frente a las instalaciones del Ministerio de Educación, se convirtió en tribuna popular desde la que se denunciaba toda arbitrariedad del gobierno y de las clases dominantes no sólo contra los maestros, sino contra cualquier ciudadano trabajador de la ciudad o del campo. Los mítines eran permanentes. Esta primera gran huelga magisterial fue apoyada por los estudiantes universitarios y de secundaria, por padres de familia, por obreros, campesinos, vendedoras de los mercados, empleados y diversos sectores populares, el pueblo respaldaba las justas peticiones del magisterio.
El gobierno actuó en forma negativa, cerrando toda negociación; realizó una gran campaña en contra de los maestros de ANDES 21 y dirigió los cuerpos represivos contra el movimiento magisterial y popular. Fueron asesinados dos dirigentes obreros: Saúl Santiago Contreras y Óscar Martínez, así como también el estudiante Balmore Saca, los cuales se encontraban formando parte de la solidaridad con el magisterio. Cientos de maestros y obreros fueron encarcelados y golpeados.
Pero pese a la represión, la ANDES 21 salió más fortalecida de esa huelga; los maestros, con mayor conciencia gremial y política, con confianza en el apoyo de miles de compatriotas que elevaron su conciencia de clase, la organización y se prepararon para la lucha de Liberación Nacional.
El régimen fracasó en su propósito de destruir a la ANDES 21. La sangre de los obreros y el estudiante caídos en la lucha, los esfuerzos y sacrificios de mucha gente del pueblo junto a los educadores, fundió a los maestros de ANDES 21 con el noble y heroico pueblo salvadoreño en las luchas por un destino mejor.
En 1971 de nuevo dirige a los maestros en su segunda gran batalla por reivindicar los intereses de los educadores y del pueblo. La Casa del Maestro de San Salvador fue el lugar de trabajo en el marco de la lucha gremial y en el avance la lucha política. Mélida denunciaba constantemente cada captura, cateo, asesinato, saqueo, todo atropello contra los educadores; desde la plaza pública, desde la calle, desde la escuela, y con valentía inclaudicable condenó la política represiva del régimen y del imperialismo yanqui.
Por esta actitud combativa Mélida fue objeto de represión por los cuerpos militares y las bandas fascistas, que la convirtieron en blanco de su ataque, por lo que fue necesaria su clandestinidad.
El magisterio debe a la tesonera labor de Mélida durante las últimas décadas de su vida muchas mejoras sociales en cuanto a salario, servicio médico-hospitalario, seguro de vida y la lucha por la ley del escalafón magisterial, la ley de la profesión del maestro y otras.
Mélida Anaya Montes, incansable trabajadora en el proceso de integración y fusión de las organizaciones populares, participó en la fundación de la Federación Cristiana de Campesinos Salvadoreños (FECCAS), la Unión de Trabajadores del Campo (UTC) y del Bloque Popular Revolucionario (BPR) la organización de masas más grande e importante que confrontara la dictadura militar terrorista títere de Estados Unidos.
Mélida Anaya Montes es síntesis de la lucha de la mujer salvadoreña, y durante sus últimos años, el motor político que vinculó a los maestros, a los universitarios y a los profesionales con los obreros y los campesinos para integrar, al lado de los pobladores de los barrios y otros grupos sociales marginados, el más grande movimiento de masas, templado y forjado a sangre y fuego a través de la conjugación de todas las formas de lucha. Este movimiento de masas fue la base de la capacidad político-militar del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) y del Frente Democrático Revolucionario (FDR).
Mélida, maestra de vocación infatigable, forjadora de la juventud tanto desde el aula, con su voz y su enseñanza, como desde la organización político-militar, con su fusil y su acertada orientación política, supo llegar a las masas y llevarles la verdad. Su ejemplo como luchadora incansable de la Educación Pública y del fusil será imperecedero en los corazones de los combatientes que luchan por la libertad en El Salvador y en otras partes del mundo.
El cobarde asesinato de Mélida motivaría una denuncia universal, los educadores del mundo entero protestaron por este cobarde asesinato de una maestra y luchadora del pueblo entregada a la lucha por la liberación de su patria. El pueblo alzado en armas juró sobre su inmolado cadáver recoger y enarbolar la bandera por la que ofrendó su vida, y luchará hasta vencer o morir.
Para el Colectivo Magisterial Independiente la Camarada Mélida Anaya Montes, Comandante “Ana María”, fue una figura legendaria del Movimiento de Liberación del pueblo salvadoreño. Sacaremos fuerza de su maravilloso ejemplo revolucionario para los difíciles días en la lucha por la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, la resistencia activa, la acumulación de fuerzas y la construcción de formas de organización cualitativamente superiores.

¡LÍNEA HONESTA Y COMBATIVA ESA ES LA ALTERNATIVA!

cmi

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